¿No lo recuerdas? Te fuiste sin despedirte, y me dejaste sin respirar. No sé porque tengo miedo. Cuando he estado aquí antes, cada sentimiento, cada palabra. Nada se le compara, sin preocupaciones, o cuidados. Aquí, las lamentaciones y errores son productos de la memoria. Como el humo se disipa. Así me despierto. No quiero cerrar los ojos, no quiero quedarme dormido; porque te extrañaría. No quiero extrañar ni una sonrisa, no quiero extrañar ni un beso. Solo quiero tenerte cerca y permanecer ahí…
No hay comentarios:
Publicar un comentario